Documentos PCA - ALMERÍA
Documentos PCA>
 

Nota informativa-Comité Provincial PCA - Almería


308 Trabajadores muertos en la construcción en 2005, 58 de ellos en Andalucía


La realidad del sector de la construcción: entre la especulación inmobiliaria y la siniestralidad

De la Federación Estatal de Construcción, Madera y Afines de CCOO - FECOMA/ 3 ene 06


El 7 de noviembre seis trabajadores mueren en las obras de la Autovía del Mediterráneo, en Almuñecar (Granada) y todos los medios se hacen eco de la noticia. No suele ocurrir. Las muertes por accidente laboral son un goteo diario que pasa desapercibido. El suceso de Almuñecar sólo fue la punta del iceberg que sirvió para sacar a la luz el funcionamiento y las consecuencias de la subcontratación en cadena. esta es una de las principales causas responsables de la siniestralidad laboral, junto con la elevada tasa de rotación de los trabajadores y la carencia de autoridad de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.


FECOMA-CC.OO

Bien es conocido por todos que el sector de la construcción está siendo uno de los pilares más estables del crecimiento económico que estamos experimentando en los últimos años. Las últimas cuentas reflejan de las seis grandes empresas del 38,6% superior al mismo periodo que el año anterior en los seis primeros meses.

Lo vemos reflejado en innumerables noticias que día a día aparecen en los periódicos especializados y las secciones de economía de los diarios generalistas, pero sin darnos cuenta otro tipo de noticias del propio sector han ido copando buena parte de los espacios informativos parejos a los del crecimiento económico.

Este otro tipo de noticias nos muestran la otra cara de la moneda, el lado negativo y la realidad dramática del día a día y que desgraciadamente se han instalado en la cotidianidad. Los siniestros mortales que arroja la construcción no son fruto de la casualidad ni quedan amparados bajo el marco del calificativo de "actividad peligrosa" para aquellos que realizan la labor de construir.

La realidad de los datos

Los datos siempre son fríos y concretos pero nos muestran una realidad objetiva. Los datos no son otra cosa que la realidad que vivimos.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales es a su corta edad una gran desconocida. Son ya diez años los que en el mes de noviembre se han cumplido desde su aprobación y es momento más que adecuado, incluso necesario, para realizar la evaluación de la utilidad que muchos deseábamos y seguimos deseando que alcance.

Cuando hablamos, para nuestro sector de más de 1.800.000 accidentes leves, quizás esta connotación de "peligrosidad" de los trabajos matiza lo que son las causas de los mismos. Pero cuando las consecuencias nos muestran las cifras de elrededor de 28.000 accidentes graves y de más de 2,700 mortales, estamos hablando de una estructura que, por lo menos en nuestro sector, impide a esta joven normativa haber calado como era de exigir para la salud y la seguridad de los trabajadores.

¿Cómo pueden producirse accidentes de tan graves consecuencias por "caida en altura". "atrapamientos" y "golpes por maquinaria", si todas estas circunstancias, y otras muchas, están ya previstas en el plan de seguridad? Si está previsto, como nos marca la Ley, t aún así ocurre, estamos hablando por lo tanto de otra cosa diferente a un accidente.

Y además, un dato que nos muestra el incumplimiento generalizado de medidas de prevención es que la construcción con el 13% de la población ocupada, viene sufriendo el 26% del total de los accidentes mortales, el porcentaje de este año ha subido hasta el 31%.

Las causas de los siniestros

La realidad es que nadie en este país puede decir cuantos centros de trabajo existen en el sector de la construcción, y por lo tanto, hablar de la implantación de la Ley y de su estabilidad en los centros de trabajo es ignorar este hecho y perder toda credibilidad.

Las obras se proyectan sobre el papel y nacen, crecen y finalizan sobre el terreno, siendo este también el desarrollo del centro de trabajo, que además sufre las diferentes transformaciones propias de la obra, la cual se deriva en la consecución de diferentes actividades superpuestas unas con otras y así son divididas en diferentes unidades de obra, donde nos encontramos desde la contrata y la supuesta subcontrata especializada, hasta un sin fin de nuevas subcontrataciones que a su vez van atomizando las relaciones laborales, apareciendo en muchas ocasiones la figura del autónomo o "falso autónomo", al final de la contrata.

No obstante, poco a poco, este modelo económico se ha ido implementando hasta el punto de que para los 2.350.000 trabajadores de la construcción, existen cerca de 400.000 empresas, las cuales a su vez aparecen y desaparecen en mayor escala cuanto más pequeñas son.

Tres son las causas por las cuales año tras año se producen un número salvaje de accidentes mortales y graves. Hablar de subida o bajada, de tendencia al alta o a la baja y de comparativas hace que desgraciadamente algunos no comprendan la verdadera naturaleza de la Ley y ni siquiera se den cuenta de la deshumanización que experimentan.  

Para los 2.350.000 trabajadores de la construcción existen cerca de 400.000 empresas, que aparecen y desaparecen en mayor escala cuanto más pequeñas son

La primera es la subcontratación en cadena. Esta ley de la selva de la subcontratación que impera y domina las relaciones empresariales, hace que se diluyan tanto las responsabilidades como la seguridad de los trabajadores, siendo inversamente proporcional ésta al nivel de las subcontrataciones, fomentándose el prestamismo de mano de obra, el ser "pistulero" y la aparición de cientos de "empresarios" de los de dinero fácil. En el sector de la construcción no se cumple la Ley de Prevención y ésta sólo existe en su forma burocrática cuando hablamos de la subcontratación.

La segunda de estas columnas desestabilizadoras es la elevada tasa de rotación de las relaciones laborales de los tajos.

Cuando hablamos de un 90% de rotación, no sólo hablamos de la inestabilidad de trabajadores y familias, sino también de la pauperización de la formación, y por tanto de la profesionalidad en el ejercicio de las labores, primandose la producción sobre la prevención, con jornadas de trabajo extralimitadas, el destajo y la precariedad de la calidad en el empleo.

No se puede crear cultura preventiva en la temporalidad, en la inseguridad, en el desconocimiento. Las culturas se crean desde lo estable, desde el arraigo en los hábitos, por tanto la cultura que se refuerza en el sector de la construcción no puede ser la cultura de lo mal hecho, de lo ineficiente y lo ineficaz, es decir, de lo que hasta ahora vemos, la producción por la producción.

Hace ocho años FECOMA - CC.OO presentaba en el Congreso de los Diputados una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) arropada por 600.000 firmas de proyecto de "Ley para regular la subcontratación en el sector de la construcción", pues ya por aquel entonces sabíamos la imposibilidad de conjugar prevención y subcontratación. después de todo este tiempo, el año pasado por estas fechas se admitía a trámite y, por fin, el 29 de Noviembre se termina el plazo de presentación de enmiendas a nuestro texto, que a día de hoy es el único que existe en la cámara. Nuestra convicción es que deben marcarse unos límites a la subcontratación.

La tercera de las causas en la que se asienta la altísima siniestralidad, es la poca autoridad que la joven ley tiene para imponerse a la ya vieja cultura del enriquecimiento fácil y rápido de la construcción. La respuesta en este caso es fácil, aquellos que no cumplan deben ser expulsados y se deben imponer las medidas que nos permitan llegar a este paso para salvaguardar la vida de los trabajadores.

Quien no cumpla debe pagar tanto su incumplimiento primero, como sus consecuencias, si llegan a producirse, y los mecanismos para su control.

La ley debe marcar el ratio de Inspectores de Trabajo por número de trabajadores, la creación de cuerpos específicos, además de la formación en materia de salud y seguridad, tanto para la Inspección como para la Fiscalía y, por tanto, para el caso de estos últimos la personación directa contra las empresas incumplidoras al amparo del riesgo tipificado en los artículos 316 y 317 del Código Penal.

Cuando hablamos de vidas humanas cualquier medida preventiva debe ser perfectamente coordinada no sólo en lo teórico sino con los mecanismos de control y sancionadores. Igualmente, es necesaria la creación de órganos, en la Jurisdicción de lo Social, específicos para esta materia y la implantación de mecanismos de coordinación entre los tres cuerpos harán viable una profunda limpieza del sector.

El compromiso de FECOMA - CC.OO está encima de la mesa con nuestra ILP.

http://www.pcalmeria.es/cejecutiva.php

Recomienda esta web
Correo-e

 

PCA ALMERÍA
Inicio | Favoritos | Contacto | Mapa | Ayuda | Afiliaciones | Lta Correo |
Optimizado a 800 x 600 pixeles