Venís desde muy lejos...Mas esta lejanía ¿qué es para vuestra sangre que canta sin fronteras La necesaria muerte os nombra cada día, no importa en que ciudades, campos o carreteras. De este país, del otro, del grande, del pequeño del que apenas si al mapa da un color desvaído, con las mismas raíces que tiene un mismo sueño, sencillamente anónimos y hablando habéis venido. No conocéis siquiera ni el color de los muros que vuestro infranqueable compromiso amuralla. La tierra que os entierra la defendéis seguros, a tiros con la muerte vestida de batalla. Quedad, que así lo quieren los árboles, los llanos, las mínimas partículas de la luz que reanima un solo sentimiento que el mar sacude: ¡Hermanos! Madrid con vuestro nombre se agranda y se ilumina. |